Cuando no cobrás el mismo sueldo todos los meses, tu mes a mes financiero se puede convertir en un caos. Si trabajás freelance, sos monotributista, tenés un emprendimiento o simplemente tus ingresos fluctúan mes a mes, seguramente te puedas indentificar con esta situación de un mes sentir tranquilidad porque entró mucho trabajo y al siguiente empezar a hacer cuentas e incluso tarjetear consumos básicos para llegar a fin de mes.
Si bien ganar el mismo sueldo todos los meses genera una sensación de estabilidad y hace más fácil organizarse, cuando tu realidad es que no ganás siempre lo mismo lo que necesitás para generarte esa estabilidad es un sistema organizado que funcione ante las variaciones de tus ingresos.
En este artículo vamos a repasar algunas estrategias que pueden ayudarte a organizar mejor tu dinero y reducir la ansiedad que suele acompañar a los ingresos variables.
Como venimos mencionando, tu presupuesto no puede ser igual al de alguien con sueldo fijo, vas a necesitar crear un presupuesto flexible. Para lo cual lo primordial es identificar tus gastos fijos (alquiler, servicios del hogar, comida, transporte, salud, deporte, educación, deudas). Ese número representa tu mínimo de supervivencia financiera, es decir son los gastos irrenunciables cada mes.
Por otro lado, necesitás calcular tu ingreso promedio para lo que te recomiendo mirar meses hacia atrás y promediar esos ingresos porque en estos casos, mirar un solo mes puede ser engañoso. Podés ver tus ingresos de los últimos seis o doce meses y calcular el promedio, esto te va a dar una visión más realista de tus ingresos.
La mayor tentación ante ingresos variables es envalentonarte y gastar en base a tu mejor mes. Por eso es importante gastar basado en tu mes promedio, porque tu mejor mes de facturación no es sostenible en el tiempo e inflar tu estilo de vida puede generar que te termines endeudando ya que resulta muy difícil bajar gastos a los que nos hemos acostumbrado.
Dependiendo tu situación actual, la diferencia entre lo que ganás y lo que necesitás para vivir puede destinarse a ahorro, inversiones o a reforzar tu fondo de emergencia. Independientemente de tu tipo de ingresos, el fondo de emergencia es parte del ABC de las finanzas personales, ahora, cuando tenés ingresos variables, se hace indispensable para sobrevivir. No solo sirve para afrontar imprevistos como un arreglo en el hogar o una emergencia de salud, sino que también sirve para cubrir potenciales meses de menor facturación. La recomendación es que puedas tener un fondo equivalente a entre seis y doce meses de los gastos fijos que mencioné más arriba. Si estás en cero, no te abrumes, que lo importante es empezar y de a poco ir construyéndolo. A medida que puedas separar un poquito todos los meses para el fondo de emergencia, en un tiempo vas a ver resultados importantes para tener ese colchoncito financiero.
Otro consejo importante es separar las finanzas personales de las laborales. Una cosa son tus gastos personales y otra diferente son esos gastos en los que incurrís para poder prestar tu servicio. Lo mejor es poder tener una cuenta exclusiva para cobrar por tus trabajos, y una cuenta separada para tus gastos personales. En tercer lugar, contar con una cuenta en un bróker financiero para resguardar tu fondo de emergencia. Tener todo junto en la misma cuenta hace que pierdas visibilidad de lo que realmente te entra y lo que estás gastando.
Teniendo cuentas separadas, podés generarte un sueldo todos los meses. Esto resulta la mejor estrategia para freelancers y consiste en pagarte a vos mismo un monto fijo todos los meses. De esa manera todos tus ingresos, van a estar en la cuenta laboral y cada mes te transferís a tu cuenta personal un monto fijo que determines. Eso te va a ayudar a darle estabilidad a tus ingresos y tener mayor claridad sobre lo que tenés disponible para gastar cada mes. Los meses buenos sumás a tu fondo de emergencia y los meses flojos podés compensar con tu fondo de emergencia para asegurarte cubrir tus gastos fijos.
Otro de los grandes desafíos del trabajo independiente son los impuestos que no vemos venir. Para evitar sorpresas nada agradables, lo mejor es ir separando una parte de los ingresos para impuestos y así vas a evitar gastar ese dinero que eventualmente vas a necesitar para cancelar obligaciones fiscales. Mismo con otros gastos que puedan presentarse de manera anual, lo ideal es tomar el monto del gasto y dividirlo por doce meses, para ir separando un poquito todos los meses y contar con el dinero cuando llegue el momento de pagar.
Los ingresos variables generan mayor incertidumbre, pero no significan que todos los meses se sientan como una lotería. Para salir de la inercia del vamos viendo, es fundamental tener un sistema organizado que te de la tranquilidad de llegar a fin de mes cómodo. Por eso, espero que todo lo compartido en el artículo de hoy te ayude a lograr esa organización para vencer la dudas que generan los ingresos variables.

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