Finanzas en pareja: es hora de tener esa conversación incómoda

He escuchado infinidad de veces que la decisión financiera más grande que vas a tomar en tu vida es tu pareja. Estoy muy de acuerdo con esta frase, y, al mismo tiempo la extendería a todos los aspectos de tu vida. Porque la pareja si bien es una construcción de a dos, se realiza en la base de lo que cada uno ya trae. Entonces si sus visiones sobre cómo vivir su vida difieren mucho, será difícil construir algo juntos que satisfaga a ambos. 

 

Desde la primera cita vas a tener señales sobre la relación del otro con el dinero. Hace poco estaba hablando con la mamá de un amigo. Ella siempre trabajó y es una mujer independiente. Está separada de su primer marido, el papá de mi amigo. Luego tuvo una pareja durante quince años, de la cual se separó hace ya tres años. Desde entonces sale cada tanto con hombres. Tuvo algunas citas con Alberto que fueron bien. Una tarde estaban chateando y ella le cuenta que había pasado el día con su prima y una amiga y que habían ido a comer a “Aligote”, un restaurante pituco de zona norte. Ante esto Alberto le respondió que conocía el lugar, que era muy lindo, y también muy caro. La mamá de mi amigo quedó desconcertada. Ese comentario le pareció de un tacaño total y decidió bloquear a Alberto y no hablarle más. El fin del artículo de hoy no es juzgar la acción de cada uno de los personajes de la historia, simplemente sirve para ejemplificar que la relación con el dinero puede unirte o separarte del potencial amor de tu vida.

 

Antes de pasar a las diferentes formas de llevar adelante las finanzas en pareja, me parece relevante mencionar que, si es un tema que nunca tocaron con tu pareja, o que generalmente les trae conflicto, pueden intentar empezar por pensar sus objetivos en grandes sueños. Y no se priven de soñar, porque tal vez en esos sueños vuelven a reconectar con objetivos en común y los usan de puntapié para ponerse manos a la obra para cumplirlos. 

 

La manera en que una pareja decide manejar el dinero es una de las principales causas de conflicto, pero también puede ser una enorme fuente de estabilidad y proyectos compartidos. En este artículo vamos a hablar de finanzas en pareja, de cómo se toman estas decisiones y qué modelos posibles existen para administrar el dinero juntos.

 

Repasemos los acuerdos más comunes a la hora del manejo financiero en conjunto que no se trata solo de números, sino de elecciones de vida:

  • Miti-miti: asesino del de menor ingreso o cuando dividir todo por igual, no es justo porque seguramente el estilo de vida compartido esté más alineado con quien gana más y constantemente aquel que gana menos verá solo disminuido sus ingresos para seguir un estilo de vida que no es acorde a sus propios ingresos.
  • Todo separado: cada uno a lo suyo, tiene sus ventajas y límites. Quizás funcione mientras no se comparta techo, o hijos, pero a la larga, no tener ningún objetivo financiero en común puede desgastarlos. No se van a beneficiar de ninguna ganancia potencial si pudiesen unir al menos parte de sus ahorros. Además, quien gane menos siempre estará intentando ponerse a tono con los gastos compartidos de quien gane más. Si tienen hijos de parejas anteriores, la nueva pareja no tiene obligación de hacerse cargo. Pero sí pueden pensar en compartir gastos comunes de la pareja, y alguna parte de sus ahorros.
  • Pozo común: hasta que la muerte, o las deudas nos separen, tiene riesgos y beneficios. Si se casan sin un acuerdo prenupcial firmado, esta es la situación financiera ante la ley, división de ganancias y deudas por igual. Es recomendable cuando la pareja no tiene bienes o capital antes del matrimonio y tienen un alto grado de alineación respecto a cómo manejar sus finanzas. Sin casamiento de por medio, ante separación o muerte deja a las partes completamente desprotegidas. Y no estoy con esto promocionando el casamiento, pero si tienen una decisión de no casarse, es mejor generar otros mecanismos legales que protejan a ambos miembros de la pareja.
  • Regla del porcentaje: una alternativa más equitativa ya que cada uno aporta a los gastos proporcionalmente a sus ingresos. Esto le permite a cada miembro de la pareja generar ahorros. Es lo más justo cuando hay mucha disparidad de ingresos.

Vale la aclaración de que todas las opciones analizadas son sobre la base de compartir un hogar. Si ese no es tu caso hoy, mi opinión personal es que el porcentaje es lo más justo y tal vez si en algún momento deciden compartir hogar, pueden comenzar a tener objetivos financieros en común.

 

Cualquiera sea tu elección hoy, por favor tené en cuenta que esa manera en que se administra el dinero familiar te de opciones. Y ya lo sé, nadie quiere pensar en separarse, porque estar en pareja significa apostar al amor. Sin embargo, eso no debe desviar nuestra atención del amor más importante de nuestras vidas: nosotras mismas. Hablo en femenino porque lamentablemente en general somos las mujeres las que quedamos marginadas de las decisiones financieras de la pareja. Y al final, no hay nada más valioso que tener una pareja, sostenerla y nutrirla porque el deseo está presente y no porque no nos queda otra opción. Siempre recordá que el mejor momento para empezar a construir tu fondo de emergencia es hoy.

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